OBLIGACIONES

Antes...

Te obligaste a mí como a clavo ardiendo
sin ser yo nada de lo que buscabas,
sabiendo que de donde no hay no se puede sacar.
Te engañaste.

Me obligué a ti porque sentía curiosidad
por bello, fácil y divertido
siendo consciente de que iba a acabar mal.
Me engañé.

Nos obligamos la una a la otra
porque estábamos cruzadas
y nos equilibrábamos en la inestabilidad de la que pendíamos.
Nos engañábamos.


Ahora...

Te obligas a alejarte de mí porque puede que llegues a estar bien
y eso te agobia.
Razonas.

Me obligo a desencantarme contigo porque no me veo repitiendo
la misma escena cada vez.
Razono.

Nos obligamos a rompernos porque preferimos anticiparnos a los acontecimientos
en vez de dejar nuestras vidas en libertad.
Razonamos.



A la mierda.


ESPEJISMOS

Vago por el desierto como un nómada perdido
cegado, sediento y aturdido
que cree ver oasis entre las dunas.

Pero son sólo espejismos
que desaparecen paulatinamente
a medida que profundizo en el sol.

Busco agua y sólo doy con tormentas de arena
que introducen los granos por todo mi ser
inundando la cabeza y bloqueando el corazón.


“Caminó por la renuncia a través del pensamiento,
vaciando su mente de toda imaginación.
Aprendió a caminar por estos y muchos otros senderos.
Mil veces abandonó su Yo;
Siddharta

DIAMANTES

Deseados por muchos
anhelados por casi todos...
Brillantes, duros e inmortales.
Algunos para toda la vida
otros sólo para una ocasión.
Robados, regalados, prestados.
Desencadenantes de guerras y treguas
de uniones y despedidas.
Vírgenes y pulidos.
Reflejos de lujuria y vanidad
de clase, elegancia, belleza.
Invencibles e inalterables.
Capaces de cortar hasta el tiempo y el espacio
y rayar cualquier obstáculo que se interponga en su camino.
Cristales de colores transparentes
que hipnotizan al mundo.
Conductores de vida y creadores de sueños.
La envidia de las demás piedras preciosas.
Únicos.


Diamantes.



ARAÑA

La araña trabaja incansable.
Mallas en las que envuelve
los sábados por la noche.
Sombras en las que agoniza la luz.
Redes en las que se debaten
las mariposas de los sueños.


La araña trabaja incansable.
Hilos en los que aprisiona
el amor y la soledad.
Silencios que disuelven las palabras.
Olvidos que secuestran los recuerdos.

NOCHE



Noche sucia de delirios,
de olvido,
que te aprovechas de mi flaqueza
haciéndome aún más débil para enterrarme en la tumba que cavé.

Noche espesa de desprecios,
de lucha,

que perviertes nuestras mentes
provocando que juguemos a matarnos para que sea más fácil vivir.

Noche amarga de despedidas,

de angustia,
que me miras divertida alejarme
sabiendo que no me dejarás nunca volver a ser 

quien fui.

Noche triste de desencantos,
de realidad,
que me enseñaste una salida
y me cerraste la puerta en las narices dejándome de nuevo aquí, en mí.