MUNDO

El mundo es raro
y es pequeño.

Y no hablo de volumen, masa
espacio, ni tiempo.

El mundo es raro
y es pequeño
cuando gira entorno a ti.

En la limitada inmensidad de una persona,
donde todo lo que conoces cabe
sólo en la amplitud de su sonrisa.

El mundo es raro
y es pequeño
porque empieza y yace en ti

En el palco de honor observando
el teatrillo que formamos
los actores que pasamos por tu vida.

CICLO

Se caen las hojas, perecen,
como se desploman los sueños de la gente al madurar.
El otoño va tiñendo la vida de rojo, cambio y muerte
al igual que mis pensamientos se vierten
por debajo de los ríos antes de helar.

Época de regeneración y de nuevas intenciones,
de morir para empezar y acabar para vivir
mientras la lluvia chorrea por el molde
que habitamos y formamos
con las mentiras de la sociedad.

El cielo se desespera y descarga su frustración,
nos la entrega: "ahora a ver qué hacéis con ella";
y nosotros, torpes de inteligencia y vacíos de espíritu
se la devolvemos aún más contaminada, más mugre,
creando el ciclo del agua envenenada,
que se renueva en octubre.


RUIDO

En posición horizontal
mi cama se estrecha y me atrapa.
Es tu féretro.
Quietud, 
despierto con los ojos cerrados.
Hay luz que entra por la ventana.
Noto como se cuela entre mis dedos
que, sobre mi pecho,
la dejan pasar hasta el corazón.
Tengo sed, pero no bebo.
Tengo deseo, pero no me muevo.
Tengo miedo
[porque sigo al ruido
y no veo]

IMPOSICIÓN

Ya te lo he dicho más veces:
no es lo mismo tenerte de querer
que querer tenerte.

AYER

Ayer quise llorar al verte.
Me esforcé en sentirme triste como antaño
quería ser víctima para buscar un paño
en el que secar las lágrimas
que vertí al perderte.

Ayer quise llorar al verte.
Pero cuando llegué a casa y me miré al espejo
vi que lo que me devolvía el reflejo
era mi sonrisa feliz
por haberte dado muerte.
[en mi corazón]