miércoles, 26 de mayo de 2010

ENEMIGO

Soy mi peor enemigo


A veces pierdo el enfoque
pero aunque parezca que te culpo
sé que tú no puedes hacer más de lo que haces.

Cargo con una cruz enorme de mármol sin pulir
y como el dolor de espalda empieza a ser insoportable
me masajeo con dosis altas de inseguridad
que se refuerzan día a día por ti, por mí o por ahí.

Como completista nata de cualquier cosa
también colecciono sentimientos
que mantengo ocultos a base de esfuerzo
sin poderlos olvidar, borrar o tirar...
vuelven cuando dos cables hacen chispa
y tú y yo vivimos en una red eléctrica.

Intento superarlo a base de apagones
con lo fácil que sería cerrar los ojos y
que tú encendieras otra vez esa luz que me deslumbra
sin que termine mermándose poco a poco
por culpa de mi comportamiento insoportable.


Soy mi peor enemigo.



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