martes, 20 de abril de 2010

PASADO

memoria sin fecha de caducidad
abrir el cajón y otra vez, sin querer, no olvidar
sólo sucumbir a faltar.


aceptar la trayectoria, dejarse llevar
calzar unos zapatos que tampoco quedan tan mal
vestir este traje encima del uniforme.


ocultar, que no engañar [fuera de sí]
verlo en ti reflejado en mí
intentar no pensar que piensas así.


proyectar confianza
sopesar la felicidad
ignorar para vivir
para no caer en lo de siempre.
querer evitar recuerdos
desoír al rival amado
volver a abrir el cajón
enterrar el infinito, el pasado.





viernes, 9 de abril de 2010

FUEGO

Me prendo, me enciendo y me quemo
el rojo se apodera de mi cuerpo,
despega en el estómago y asciende paulatinamente
hasta que se me escapa por los ojos.
Miro a un lado y a otro
por si el mundo se percata de mi estado,
ardo.
Miro a un lado y a otro
el incendio abrasa mi piel, mi cerebro,
todo.
Aprieto los dientes, los puños, los ojos
y espero.
Aguanto el ansia de chispear, saltar e irritarme.
Comienzo a extinguirme y me agosto.
Entonces lanzas otra cerilla a mi seno,
ya no puedo más, te odio y reviento.
Soy fuego y te quemo.

martes, 6 de abril de 2010

PELO

Vuelvo a tí
y en tí me revuelvo.
Me explayo para estar a tu altura,
me inflo y me desinflo,
exploto y no llego.
No te sacias,
no quiero que lo hagas.
Vuelvo a tí
y en tí me envuelvo,
en tu cuerpo esculpido para mí.
diseñado para amar[te].
Disfruto,
me mezo en la cuna de tu ombligo.
Recorro tu espalda sin fin,
que me recuerda a ese sueño que se reitera en mi consciencia e inconsciencia.
Ya no me caigo
ahora surfeo.
Me mantengo en la tabla de tus piernas
y te siento.
No hay más allá
sólo deseo.
Deseo de revolverme en tus apéndices,
deseo de volverme a perder en tu cuello,
deseo de devolverme al punto del que partí: tu pelo.

lunes, 5 de abril de 2010

OJOS

Es preciosa,
me nubla la mente.
Desde los dedos de los pies hasta ese pequeño mechón dorado descolocado que, visto objetivamente,
podría considerarse un trasquilón.
Es perfecta,
no puedo dejar de mirarla.
Es perfecta para mí.
Mis pupilas son incapaces de alejarse de su cuerpo, tangible o no.
Mis ojos extasiados en ella, excepto cuando se cruzan con los suyos,
cristalinos, penetrantes, indefinidos.
Una vez la clava, nunca desvía la mirada.
Me obliga a rendirme y disimular.
Se acerca a mí y me besa diciéndome: " qué bobita eres"
Yo pienso que soy una bobita con mucha suerte,
porque desde sus dedos, hasta esa mecha dorada desubicada,
haciendo una parada obligada es sus ojos,
me pertenecen.

sábado, 3 de abril de 2010

AIRE

Inspiro.
tu aliento me deleita
ya sea el primer halo de la mañana o
el último suspiro previo a tu sometimiento nocturno.
Expiro.
intuyo como mi oxígeno, mi nitrógeno, mi ozono, mi criptón,
se cuelan por tus fosas alterando tu cara.
Te ríes.
No.
Te sonríes.
Me falta el aire.